MUSEO DE VITRALES PATRIMONIALES DE CHILE





(MUVIPACHI)



Los vitrales son un arte fascinante que difícilmente pueden ser reunidos en una exposición que permita al público valorarlas en su conjunto, como sí sucede con la pintura, la escultura, el mobiliario, u otro tipo de colecciones artísticas. Estas obras se encuentran determinadas a sobrevivir en forma dispersa en sus respectivos edificios, y a la suerte y criterio que tengan sus administradores.

Importantes vidrieras que ornamentaron edificios y residencias de Chile ya no se conservan. La falta de documentación y de conocimientos sobre el tema del vitral; el descuido en su mantenimiento; las reparaciones improvisadas; la falta de restauraciones profesionales; las modernizaciones arbitrarias, además de los efectos de temblores y terremotos, son algunas de las causas que han incidido en su irremediable pérdida.


Este portal se propone llenar ese vacío y aportar con sus contenidos a un conocimiento de este arte y a la valoración de los vitrales que aún se conservan en el país. Este estudio permitirá conocer el actual estado de conservación de nuestras vidrieras y, junto a otros datos de inventario, puede ser de gran utilidad para eventuales restauraciones y acciones de rescate patrimonial.

La cantidad de obras todavía existentes en numerosos edificios —muchos de ellos declarados como Monumento Nacional—, justifican dar a conocer este acervo que retrata, de manera visual, los gustos y valores estéticos de nuestros antecesores, y ha sido posible gracias a un proyecto financiado por el Consejo de la Cultura y Las Artes a través de su concurso FONDART 2016.


De lo que todavía se conserva, en la provincia de Santiago, se destacan algunos conjuntos de vitrales procedentes, en su mayoría, de importantes centros europeos tales como los talleres que existieron en la ciudad alemana de Múnich: Compañía Mayer y Compañía de Franz Xavier Zettler, cuyo arte se ubica dentro de las más altas cumbres de la especialidad en su tiempo. Sus obras se encuentran en imponentes edificios ubicados en las principales ciudades de Europa y América. En Santiago de Chile, los vitrales Mayer están en el Palacio de los Tribunales de Justicia, en la Basílica del Salvador y en la iglesia de San Pedro de Alcántara, en la Iglesia del Santísimo Sacramento, y en la iglesia de San Lázaro. Los de F.X. Zettler, por su parte, se conservan en la Catedral Metropolitana, en la Iglesia de los Santos Ángeles Custodios, en la Iglesia del Convento de las Agustinas.

De los talleres franceses tenemos obras de Charles Champigneulle, en el edificio que hoy ocupa el Tribunal Constitucional, ex Caja de Crédito Hipotecario; Félix Gaudin en la Iglesia de Santa Filomena, Iglesia del Corpus Domini, todos estos de París. También existen vidrieras realizadas por el taller de L. Saint Blancat de Tolouse en la Iglesia de los Sagrados Corazones de Alameda, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Ñuñoa, y en la Iglesia San Francisco de Borja, hoy a cargo de Carabineros de Chile. Están los vitrales del taller de Lucien Bégule que funcionó en la ciudad de Lyon, en el salón de honor de la Universidad Tecnológica Metropolitana, y probablemente en la Basílica del Perpetuo Socorro.


Entre los conjuntos de ventanas más bien modernas, se destaca la producción del austriaco Adolfo Winternitz, cuyos imponentes trabajos se lucen en el Templo Votivo de Maipú y en la Capilla del Colegio Verbo Divino. Otro artista de jerarquía mundial es el francés Gabriel Loira, autor de un magnífico conjunto de vitrales en la Basílica de Lourdes y en un convento de Carmelitas Descalzas existente en la comuna de Ñuñoa. Entre los chilenos destacamos el trabajo de Laureano Guevara con una vidriera en el edificio del Ministerio de Justicia ex Del Seguro Obrero, y las tres ventanas de Juan Echenique en la capilla del Cementerio Parque del Recuerdo.


Metodología y fundamentos para la catalogación


Este trabajo presenta un estudio pormenorizado de las vidrieras figurativas, con contenido simbólico, valor patrimonial dado su antigüedad, autor, procedencia, y calidad artística, que se conservan en los distintos edificios, civiles y religiosos, circunscrito, en una primera etapa, a la Región Metropolitana de Santiago. Más adelante avanzaremos en el catastro y puesta en valor de las vidrieras existentes en otras ciudades del país como lo son: Valparaíso, Viña del Mar, Concepción, Antofagasta, La Serena, Punta Arenas y otras.


Estructura del catálogo

El esquema usado en la presentación de cada colección sigue invariablemente el siguiente orden: presentación del edificio —lo que incluye su ubicación dentro de la localidad en que se encuentra emplazado—; una breve reseña de su historia; algunas características de su arquitectura; referencia a su propiedad o administrador; su función, y otros aspectos de interés. Luego se hace la presentación de sus conjuntos de vitrales. En algunos casos se sitúa la obra vitral en un contexto mayor, ya sea una escuela, un taller u otro antecedente vinculado a su contexto histórico. Seguidamente se presentan sus datos generales: Tema; Taller; Número de Series; Procedencia; Estilo: Número de obras; Cronología; Técnica; Formato, y Dimensiones.

Dentro de cada recinto las piezas se identifican con un número de inventario, un título, y una descripción o análisis general; se informa su estado de conservación y en algunos casos se agregan observaciones particulares.


Clasificación general


• TEMA. Particulariza el contenido más característico de un conjunto de vidrieras. Si es de orden religioso, alegórico u otro asunto.

• TALLER. La mayoría de las colecciones presentadas en el estudio han podido ser identificadas. Se anota aquí el nombre del taller que las fabricó y, en algunos casos, el nombre del autor que las firma.

• PROCEDENCIA. Informa del origen, o lugar a que pertenece el taller; ciudad y país.

• ESTILO. El estilo es un dato de aproximación, pues se usan por asociación los estilos que en general las artes visuales emplean para distinguir las formas más propias de cada escuela.

• CRONOLOGÍA. Sitúa temporalmente cada colección. En algunos casos los datos de fecha aparecen anotados en las propias ventanas, pero también en otros, no hay referencias explícitas y para situarlas se toma como dato de aproximación los de la cronología del la construcción del edificio.

• TÉCNICA. Describe el tipo de material empleado y procedimiento de fabricación; si se trata de un vidrio de color plano, o pintado y horneado. También se hace una observación del soporte de la vidriera, si está armada en estructura metálica o en cemento.

• VITRAL SOLITARIO. Se refiere a vidrieras singulares que no forman parte de una serie. Esta clasificación no es usada cuando un edificio tiene una sola obra.

• NÚMERO DE SERIES. Por lo regular los conjuntos de vitrales que forman parte de un mismo establecimiento, sea éste religioso o civil, se pueden y deben subdividir en dos o más series, tomando en cuenta para ello su contenido temático. Bajo el título de número de series se designa la cantidad de conjuntos que, de acuerdo a este criterio, existen en un mismo recinto.

• NÚMERO DE OBRAS. Cuantifica la cantidad total de vidrieras pertenecientes a un conjunto o al número de obras contenidas en una serie.

• UBICACIÓN. Bajo este título se indica la ubicación particular que tiene una serie de vitrales o uno solitario dentro del edificio.

• FORMATO. Distingue si una obra o una serie de estas tienen una disposición vertical u horizontal, y la forma en que ésta se presenta; si su terminación es en arco de medio punto, arco ojival, rectangular o circular como en el caso de los rosetones.

• DIMENSIONES. Corresponde a la anotación de las medidas exactas que tiene cada ventana. La dimensión se expresa en metros, tomando primero la base y luego la vertical.


Clasificación particular


• NÚMERO. Cada vidriera se cataloga de acuerdo a un número, el que va relacionado con la cantidad de obras que tiene la serie.

• TÍTULO. No siempre las obras están tituladas, aunque existen casos —especialmente en la representación de un santo— en que esto queda muy claro. En los otros, el título se asigna a partir de la identificación de una figura o la situación representada.

• DESCRIPCIÓN. En esta sección se presenta la descripción del tema representado en cada uno de los vitrales. Se destacan el análisis de los elementos simbólicos y en general lo que la imagen sugiere.

• CONSERVACIÓN. Se informa sobre el estado de conservación de cada vitral señalando si se conocen o se observan reparaciones o restauraciones. Consigna también el grado de deterioro y peligro que pudiera presentar una ventana.

• OBSERVACIÓN. Este último título se usa para hacer comentarios que escapan a las nociones anteriores. Por ejemplo, transcribe una leyenda o indica cuando el vitral lleva firma u otro dato relevante.